WOLLYING: CUANDO EL PEOR ENEMIGO DE UNA MUJER ES OTRA MUJER

WOLLYING: CUANDO EL PEOR ENEMIGO DE UNA MUJER ES OTRA MUJER

Los cuentos y películas nos han enseñado que el peor enemigo de una mujer es otra mujer, pero esto no es ciencia ficción, sino que es real y muchas veces nosotras somos las protagonistas y antagonistas de la historia.

“Sé que hablan de mi cuerpo y como me visto. Sé que me lapidan en su grupo de Whatsapp por salir con el ex de alguna de ellas. Noto sus caras de desprecio cuando me las topo en algún lugar».

Estos son solo ejemplos de lo que sentimos las mujeres cuando somos agredidas psicológica o físicamente por otras mujeres, pues díganme ¿Qué mujer a lo largo de su vida no ha sentido que es blanco de críticas por parte de otras? ¿Y quién no ha formado parte de un complot comunicacional en contra de aquella que siente que puede ser dueña del mundo o piensa diferente?

Esto lo vemos a diario y te pondré un ejemplo que espero te haga reflexionar:

«Sigues en redes sociales a una mujer exitosa, porque una publicación de ella te gustó y te inspiró, pero a medida que pasa el tiempo ves que le sigue yendo bien y a ti no te funcionan las cosas. Tienen mucho en común y te preguntas ¿Como lo hace? ¿Que hago mal yo? y comienzas a compararte, se hace presente la «envidia» (que en realidad en un misterio de emociones) que te nubla la reflexión y no te deja ver a esa mujer como un ejemplo. Esta emoción desencadena un sentimiento de molestia por su éxito y muchas veces entras en el juego de hablar mal de ella, sin siquiera conocerla, finalmente tu manera de castigarle es no siguiéndola mas y te pierdes de una gran oportunidad de tener a alguien tan cerca, como tomar tu teléfono y revisar sus publicaciones, para que te de una palabra de aliento cuando todo esta gris.

Toda esta historia, se resume en una palabra WOLLYING y es el maltrato psicológico a las mujeres por parte de otra mujer y es la suma de dos conceptos: woman + bullying y se investiga desde hace 20 años.

Recuerdo llegar a un lugar y decirle a una amiga: «No me acercaré ahí porque se nota que no les agrado».

Si algo caracteriza a nuestro género, es la intuición y es poco probable que falle cuando una mujer se siente víctima de un trato vejatorio por parte de una o de un grupo de sus congéneres. Y esta agresión, sin importar el grado, repercute negativamente en la persona que la recibe y también en quien la hace.

«Lo que contamina al ser humano no es lo que entra, sino lo que sale de el»

Los ejemplos anteriores, están basados en comportamientos de mujeres adultas ¿Pero que sucede con las mujeres menores?

Hay una edad en la que suele ser devastador para una mujer, ser blanco de estas habladurías. En la adolescencia, sentirse rodeada de competitividad y críticas (no corrección) las pueden exponer a un escenario de acoso y maltrato psicológico tan fuerte, que en instancias puede terminar en decisiones fatales.

En Chile, como lamentable ejemplo, está el caso de Katy Summer, una adolescente de 15 años que decidió quitarse la vida por estas circunstancias.

Piensa en nuestra sociedad femenina, que muchas veces invisibiliza estas acciones por falta de empatía y RESPETO, obligando a otras a pensar bajo el alero de una sola línea y no debatiendo las ideas, sino que yéndonos en contra de quien debate.

¿Como buscaremos la unidad en temas que a todas nos benefician si no toleramos las diferencias? ¿Pueden convivir mujeres proaborto y otras que estén en contra, uniéndose por una causa donde todas concuerden en ideales?. La respuesta es SI.

Señoras y señoritas lo que hoy debemos comenzar a enseñar, antes de cualquier otra iniciativa es el RESPETO. Porque hoy se habla de cambios, pero nos pasamos por alto la base de cambios que dejan verdaderos frutos que se notaran en el presente y futuro.

Ser una mujer que respete la libertad de pensamiento de cada individuo femenino de este mundo. De lo contrario estaríamos siendo cómplices de una solapada ideología dictatorial en contra de las que piensan distinto.

Aquí no vale con defenderse en que la sociedad es así y que cada uno tiene que preocuparse de sí mismo, porque ese es otro punto importante que se debe dejar atrás, si de verdad queremos un Chile con iniciativas que nos benefician a todas y quieres tener mayores oportunidades, pues nuestro bienestar individual va a depender del bienestar común, porque si no lo entendemos bajo esa premisa, tarde o temprano seremos nosotras, nuestras hijas, madres, abuelas o amigas las próximas víctimas.

¿Qué podemos hacer si estamos siendo víctimas de este tipo de acoso?

  1. Ante todo y cuanto antes pedir ayuda: una sola no puede abordar ni resolver una situación que requiere el apoyo y la participación de todos.
  2. Denunciar y contarle a las mujeres de nuestra confianza para que con testigos hablemos con quien nos agrede, enfrentándolas con un discurso que no sea en contra de la persona, sino de su forma de pensar en contra de nosotras.
  3. No autocastigarte, pensando en que hiciste mal justificando los comentarios de la maltratadora.

«Si vas a discutir que sea con clase»

Es necesario que aceptes posibilidades de otras opiniones y eso no te moleste hasta el punto de herir a otra mujer, un ejercicio básico para comenzar a cultivar el respeto y la tolerancia es debatir con tus amigas, ya que con ellas tienes menos posibilidades de enojarte y si lo haces, ahí te darás cuenta de lo que te hablo.

«El debate es en contra de las ideas, no las personas»

¿Como me doy cuenta cuando alguna mujer cercana esta siendo victima de este abuso?

Aquí no importa la edad, puede ser tanto en el colegio, como en el trabajo, incluso dentro de nuestras propias casas.

Inicialmente la mujer se aislara del resto y veras que su semblante cambia cuando llega, ve o escucha de su agresora. Es importante notar los cambios en su rostro cuando alguien se acerca.

Para las mujeres es mas fácil darnos cuenta de esto.

Les voy a contar algo: Yo crecí con hombres llamados los «machos alfa» sobre todo tenía un padre que era el Rey y aunque el cometió errores como todo ser humano, supo criar a mujeres con carácter y fortaleza para enfrentarse al mundo y cuido que la crianza de sus hijas fuera completa. Nos enseñó a defendernos verbalmente y tener un discurso claro y preciso para decir cuando algo nos molestaba. Incluso a mi me hacía practicar artes marciales o boxeo. Ahora que lo pienso, él sabía a que me iba a enfrentar en el futuro, porque se daba cuenta de la realidad de sus pares y como veían a las mujeres.

Tu padre quizás no fue como el mio, incluso mucho mejor o quizás un poco peor, aquí no los vamos a juzgar, sino que les quiero hacer notar que no todas tenemos las mismas herramientas, por ende a aquella que le hace falta de algo, otra le puede enseñar y así viceversa, para que cada una adquiera las herramientas que mejor le convengan a su vida y le de la libertad para hacer el mundo suyo.

Por eso es tan importante aprender la una de la otra, la rica de la pobre, la comunista de la de derecha, la conservadora de la liberal, porque de todos esos mundo debemos tomar lo que nos hará mujeres mas completas y contribuyendo a través del respeto y educación a que hayan cada vez menos mujeres maltratadoras que se alimentan de nuestra inseguridad.

#NoMasWollying

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